¿Sirven para algo las huelgas de estudiantes?

Esta entrada en el blog va dirigida sobre todo a los estudiantes, a aquellos que vayan a secundar la huelga que ha convocado el Sindicato de Estudiantes para los días 21, 22 y 23 de octubre, y también para los que no la vayan a secundar.

Una huelga, según la RAE, es la interrupción colectiva de la actividad laboral por parte de los trabajadores con el fin de reivindicar ciertas condiciones o manifestar una protesta… Aparentemente, según esto no tiene sentido que los estudiantes participen en estas acciones sindicales porque los estudiantes no son trabajadores, pero se equivocan, los estudiantes sí son trabajadores, ser estudiante es un trabajo no remunerado, nuestro trabajo es estudiar y recibir una educación para que algún día podamos llegar a ser personas de provecho y devolver al Estado todo lo que ha invertido en nosotros. Igual que en una empresa, si los empleados dejan de trabajar, la empresa deja de producir; si los estudiantes dejamos de estudiar, valga la redundancia, el país dejará de producir, no hoy, ni mañana, pero a lo mejor sí dentro de 20 o 30 años, los estudiantes somos el futuro del país, de este país, de nuestro país, de España, no somos el futuro de Alemania, ni de Reino Unido ni de otros países.

Ahora vamos a lo que nos preocupa, ¿sirven para algo las huelgas de estudiantes? Ahora mismo, no, la respuesta es sencilla, no; pero como soy estudiante y nosotros siempre debemos justificar nuestras respuestas tenemos que presentar argumentos. Al actual gobierno absolutista del Partido Popular le da igual aquello que pensemos, se ve todos los días en las calles, cientos de manifestaciones, a veces, incluso delante de los ministerios, que no sirven para nada, a ellos solos les importa cuando pierden dinero, en las huelgas generales sí pierden dinero, pero no en una de estudiantes porque con nosotros no obtienen un beneficio a corto plazo, que es lo que a ellos les interesa porque no miran el futuro del país de aquí a los próximos 10 años, lo ven de aquí a las próximas elecciones. Lo ideal sería organizar una de estas huelgas generales que paralizan la economía del país prácticamente por completo, pero los sindicatos están muy ocupados malgastando el dinero que el gobierno les da en forma de subvenciones; habría una alternativa, una huelga indefinida de estudiantes, ¿os imagináis que durante un año no estudiase nadie? Nuestro país llevaría un año de retraso con respecto a los demás, todos los alumnos teniendo que repetir un curso, algo que supondría que al inicio de algunas etapas educativas hubiese una gran saturación debido a los alumnos que estaban junto a los que se incorporan al sistema educativo público, pero nuestros gobernantes saben que el día 24 volveremos a las aulas como si nada hubiese pasado.

Todo hay que decirlo, creo que a día de hoy la huelga de estudiantes no sirve para nada, pero yo la voy a secundar, ¿por qué? Porque guardo un atisbo de esperanza de que en el Ministerio de Educación vean las cifras de absentismo durante esos días y se asusten, que se replanteen que están haciendo mal, igual soy un optimista, también es verdad que las elecciones se van acercando y saben que muchos de nosotros votaremos por primera vez, vistas las últimas encuestas deberían preocuparse porque la mayoría de la gente de nuestra edad vaya a votar a Podemos, quizá quieran arañar unos cuantos votos de aquellos ingenuos que piquen y se crean todas las mentiras que vendrán en el programa electoral del Partido Popular.

Hay un problema, y es la falta de concienciación de los estudiantes sobre estas huelgas, ya que la mayoría lo toman como escusa para quedarse en casa “haciendo el vago”. Me encanta leer que en algunos institutos más del 90% de los alumnos no han acudido a clase durante estas jornadas, pero si de éste 90% que decide no ir a clase, menos del 5% acude a las manifestaciones convocadas lo único que conseguimos es que nos tomen por “unos vagos que aprovechamos cualquier cosa para no ir a clase” como dirían nuestros mayores. Ahora voy a dar una lluvia de datos, en la educación secundaria postobligatoria (bachillerato y formación profesional) durante el curso 2008/2009 había matriculados 942.875 alumnos y durante el curso 2006/2007 disponíamos de aproximadamente 1.400.000 universitarios, lo que hace un total aproximado de 2.350.000 estudiantes de educación postobligatoria, suponiendo que ahora hay más estudiantes que por aquel entonces y que deberíamos añadir a los alumnos a partir de 3º de ESO, que son aquellos que pueden ejercer su derecho a huelga nos quedan unos 3.500.000 estudiantes con derecho a huelga; y vamos a lo importante, supongamos que todos los que no van a clase, van a una manifestación frente al Ministerio de Educación, supongamos que ese 90% se repite en todos los centros educativos, tendríamos a 3 millones de personas delante del lugar de trabajo del señor Wert, y yo no sé a él, pero eso a mí me daría miedo.

Por supuesto, no hagas huelga si estás de acuerdo con lo siguiente:

  • Aumento de las tasas universitarias.
  • Sustituir las becas universitarias por créditos bancarios.
  • Reducción del personal docente con el consiguiente aumento del número de alumnos por clase.
  • Mayor apoyo económico a la educación privada y concertada en detrimento de la pública.
  • Y todas las consecuencias de la LOMCE (Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa)
    • Obligatoriedad de la asignatura de religión con los contenidos elegidos por el gobierno. Lo que dificulta el impulso de la libertad de pensamiento de los jóvenes.
    • Pruebas de evaluación final para obtener el título de graduado en ESO y graduado en Bachiller. Te juegas todo lo que has hecho durante varios años a un sólo examen que decidirá si obtienes o no el título.
    • Segregación de los alumnos a partir de 4º de ESO entre aquellos que quieran estudiar bachillerato y los que quieran estudiar formación profesional. Cuando la mayoría no tiene claro a esas edades lo que quieren acabar estudiando.
    • El consejo escolar formado por representantes de padres, alumnos, profesores y la administración perderá poder en favor del director del centro que ya no será elegido mediante elecciones, sino que será elegido por el gobierno de turno.
    • Se elimina el compromiso del Estado de garantizar una plaza en un centro público en Primaria, en la ESO y en la nueva Formación Profesional Básica.
    • Permitir que centros privados y concertados puedan ser construidos sobre suelo de titularidad pública.
    • Subvencionar colegios que permitan la segregación por sexos haciendo que pasen a ser centros concertados.

A lo mejor una huelga de estudiantes no es la mejor herramienta para pedir una mejora de la calidad educativa en lugar de un retroceso, pero de momento es la única manera que tenemos los alumnos de demostrar nuestro descontento, por eso os animo a secundar la jornada de huelga de los días 21, 22 y 23 de octubre.

¡Por una educación pública y de calidad!


Los datos no se inventan, se extraen:

Regeneración democrática

Esta semana el gobierno del Partido Popular ha presentado una propuesta que consiste en que los consistorios municipales estén gobernados por la lista más votada para evitar que gobiernen coaliciones formadas por varios partidos políticos. Así, desde el PP presentan esta norma como una medida de “regeneración democrática” para responder al clamor popular.

Está claro que los dirigentes de la casta popular viven en otro mundo, porque si bajasen del cielo en el que viven para ver lo que vemos el resto de los mortales españoles se darían cuenta de que ese tema es de los que menos importa al pueblo llano, y que, para variar, es una de las múltiples cortinas de humo que el gobierno utiliza para desviar nuestra atención de su pésima gestión de la crisis. Señores del PP, ¿saben lo que es clamor popular? Clamor popular son los 4.500.000 parados, clamor popular es la privatización de la sanidad, clamor popular es el desmantelamiento de la educación pública en favor de la privada y concertada… Eso, señores políticos del PP, es el clamor popular, y lo dice la palabra “popular”, del pueblo, de los que vemos y vivimos la crisis día a día, y no el clamor de su pueblo formado por la casta de su partido.

Entiendo que es una medida que presentaban en su programa electoral y que ganaron con mayoría absoluta, por lo que tendrían legitimidad para aplicar esas medidas, pero creo que ya es un poco tarde para empezar a aplicar todo aquello que prometieron en su programa electoral, y ya que ahora empiezan a aplicar eso que prometieron, que hagan todo lo que decían y no solo las partes que les interese y cuando les interese.

Ellos quieren evitar las, como dijo Esperanza Aguirre, “coaliciones de perdedores” porque su lista es la más votada, pero aun así no obtendría la mayoría, entonces podríamos cambiar la filosofía a ¿por qué tiene que gobernar una lista que no ha obtenido la aprobación de la mayoría?

Si lo que quiere el gobierno es una auténtica regeneración democrática que presenten medidas que realmente ayuden a lograrla como una ley de transparencia para los partidos políticos y la Casa Real, que supriman figuras medievales como los aforados y el indulto, y que favorezcan la democracia dentro de sus partidos con listas y primarias abiertas.